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martes, 3 de mayo de 2011

Tristes a fuerza de esperar

 Me gusta mucho esta cancion, deja tanto que pensar.. Tiene tantas interpretaciones distintas pero yo voy a dejar aca una que lei que me gusto mucho y es la que creo yo que penso Serrat:
"Bueno, mi interpretacion es que habia idealizado tanto al sujeto amado y su existencia se habia convertido en un paciente esperar (como en la obra de Becket) y ya no tenia sentido romper esa magia con un amante de carne un hueso".
 Y a esto, yo, agregaria algo mas:
1º Tambien puede conciderarse como un segundo final para la historia de "La odisea" donde justamente la mujer de Ulises, Penelope, lo espera durante 20 años a lo largo de su viaje y su regreso de la guerra de Troya. En este mito griego Penelope lo espera ansiosamente y se queda con él al regresar. En este caso Serrat le dio otra vuelta de tuerca; ella lo espero pero al volver, por la razon que dije antes, no se queda con el.
2º Deja una enseñanza mirando la historia desde el otro punto de vista, el del hombre. Como es muy comun que cualquier hombre al tener una enamorada la deje esperando, pensando que al regresar, ella seguira igualmente enamorada de nosotros. Y esta cancion muestra que no, que la espera al hacerse eterna la magia del amor desaparece, y es asi como al regresar ella nos dice "No, ahora no, ya no te quiero".

Despues de esta reflexion dejo la cancion, vale la pena escuchala: 

"Penelope" Joan Manuel Serrat

Penélope
con su bolso de piel marrón
y sus zapatos de tacón
y su vestido de domingo.
Penélope
se sienta en un banco en el andén
y espera que llegue el primer tren
meneando el abanico.

Dicen en el pueblo
que un caminante paró
su reloj
una tarde de primavera.
"Adiós amor mío
no me llores, volveré
antes que
de los sauces caigan las hojas.
Piensa en mí
volveré a por ti...
"
Pobre infeliz
se paró tu reloj infantil
una tarde plomiza de abril
cuando se fue tu amante.
Se marchitó
en tu huerto hasta la última flor.
No hay un sauce en la calle Mayor
para Penélope.

Penélope
tristes a fuerza de esperar,
sus ojos, parecen brillar
si un tren silba a lo lejos.
Penélope
uno tras otro los ve pasar,
mira sus caras, les oye hablar,
para ella son muñecos.


Dicen en el pueblo
que el caminante volvió.
La encontró
en su banco de pino verde.
La llamó: "Penélope
mi amante fiel, mi paz,
deja ya
de tejer sueños en tu mente
.
Mírame,
soy tu amor, regresé
".

Le sonrió
con los ojos llenitos de ayer
no era así su cara ni su piel.
"Tú no eres quien yo espero".
Y se quedó
con el bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación.

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